Mostrando las entradas con la etiqueta diagorismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta diagorismo. Mostrar todas las entradas

2 de enero de 2014

Diágoras el ateo

La existencia del filósofo Diágoras de Melos (a quien no debemos confundir con el médico chipriota) se conoce sólo por fuentes indirectas, como la de Jesucristo.

Se trata de lo que otros autores (por ejemplo, AristófanesAtenágoras y Cicerón) han escrito acerca de él, casi siempre siglos después. Y las anécdotas se mezclan con las ideas atribuidas al poeta milenio y las críticas de sus detractores.

Tiene la reputación de ser el primer filósofo helénico explícita y abiertamente ateo, aunque hay quien sostiene que en realidad era deísta. Se dice que fue discípulo de Demócrito (quien lo habría sacado de la cárcel, donde estaba por razones políticas) y maestro de Sócrates. Que fue desterrado de Atenas por impío.

Se dice que renegó de los dioses (y que mantuvo públicamente esta posición) al ver en un juicio cómo un delincuente juraba no haber robado y no fue castigado por las divinidades cuyo nombre invocó.

También se le atribuye la frase “Los dioses no serán verdad, pero de los dioses come y vive mucha gente y esto si es verdad”. Idea lapidaria que, si no es suya, merecería serlo… si es que en verdad existió.

Objetivo: la Luna

Este blog sólo esboza algunas ideas: diagorismos y charvakadas, pinceladas de una especie de enciclopedia atea, a la manera del Diccionario filosófico de Voltaire, que va tomando forma en mi mente, aunque no sé si alguna vez salga de ahí. En todo caso, la pretensión es grande: llegar muy lejos con esa enciclopedia y con el proselitismo ateo. Pero no es imposible, como el viaje espacial del comic de Hergé, Objectif Lune, que da título a esta entrada.

A diferencia de la obra de François Marie Arouet, aquí la razón no va por la letra, sino por sus pistolas; en vez de una obra sistemática se trata de bocetos: trazos breves, discutibles, perfectibles, quizá humorísticos (aunque el cabreo también tendrá lugar) y, sin duda, muy personales.


Trataré de no ser excesivamente gandalla con las ideas y puntos de vista que escarnezca. No siempre se podrá (ni considero que toda postura y acción lo merezca), pero prometo contenerme… un poco cuando menos.

Espero que estas lecturas les aprovechen y diciertan tanto como amí escribirlas.